jueves, 8 de diciembre de 2011

No hay nada que perder.

Tumbada en la orilla,la arena me hace cosquillas,sintiendo escalofríos con el agua fría que pasa por debajo de mi cuerpo,los rayos del sol son fuertes,pero estoy a gusto sintiendo este calor.
A mí lado,a penas tres metros,se encuentra un chico tumbado en la misma posición que me encuentro yo.
Por lo que puedo ver es castaño,con ojos azules,su boca es grande y está sonriendo mientras enseña sus grandes dientes y blancos.
Dentro,en mi interior, mi corazón se acelera,siento mariposas y no sé por qué,ni si quiera he hablado con él.
Solo está a mi lado,tumbado,mirándome de reojo y eso me llena de felicidad.

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