jueves, 18 de abril de 2013

Bienvenido a la ignorancia.

Otro día aquí, otro día más, viva. Pero sigues teniendo el ceño fruncido, sigues estando enfadada, enfadada con todos, con el mundo, contigo misma. Otro día más madrugas, otra vez más, bajas esas escaleras para subir la misma cuesta todos los días, la misma que te cuesta cada día más. Tal vez me refiera a la rutina, dicen que es necesaria, pero no, no estoy de acuerdo. Si me preguntaran si soy feliz, tendría que esperar a pensarlo, esperar a pensar, algo que nunca hago.
Escribo, escribo rápido y borro en un segundo todo, lo destruyo. Destruyo fácilmente mi día. Todo lo que me rodea ¡está destruido!, eso forma parte de mi rutina.
Me planteo problemas todos los días sin ninguna solución, ni siquiera una simple idea. Más bien huyo de ellos.
Odio el sol, odio el calor, odio el verano. Gracias por pensar que estoy loca.
_¿Elena tú eres feliz?_...Sí, bueno....más o menos, ¡DUODENO! Madre mía...¿tú?_
_No sé que decir._ Ostias, más o menos dice...¡si se la sabe entera! Me estoy agobiando.
_¡Papá! ¡Papá! le va a ganar, le va a eliminar. Ésta ya no se sabe nada más...le va a ganar eh, madre mía.
(Suspira). _No se sabe ninguna más. No se lo sabe, madre mía.

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